El Llarguet Español es la última de las variedades de Canarios de Postura
que la C.O.M. ha admitido como nueva Raza, de Postura de Pluma Lisa y
Pesada.
Para que una nueva raza sea reconocida a nivel mundial, previamente tiene
que ser admitida por el país que la presenta durante tres años consecutivos
y posteriormente, durante otros tres años por la O.M.J.- C.O.M.
No se conoce la fecha concreta de la aparición de los Llarguets, aunque se
cree que fue entre los años 40 y 50, en la provincia de Castellón. Uno de
sus principales valedores en aquella época fue el bien conocido por los
canaricultores españoles, todavía en activo como Juez dle Color. D. Juan
Bautista Montoliu Aymerich, que los popularizó en la localidad de Burriana
(Castellón) y alrededores. Entonces se conocían con el nombre de «Bayos»,
quizás en alusión al plumaje pío de casi todos los ejemplares; se les
llamaba también «Camalluts», palabra valenciana que significa «patas
largas».
En aquella época los «Camalluts» se comercializaban muy bien debido a la
esbeltez, elegancia y canto armonioso y agradable y por ser unos magníficos
reproductores.
Poco a poco, se fue diluyendo este aprecio por el Canario que nos ocupa, de
tal manera que llego casi a desaparecer, hasta que un antiguo criadero, el
de dos magníficos canaricultores valencianos, los hermanos Luis y Fernando
Bellver, se fijaron en algún ejemplar, que les llamó la atención por las
razones de siempre: las patas, la esbeltez, el canto, etc. Iniciaron una
ardua tarea, en la que son maestros: fijar las características genética» y
transmisibles, lo que nos ha permitido poder llegar a disfrutar de esta
raza. Y llegado a este punto, no sería justo expresar a mi buen amigo Luis
Bellver, mi agradecimiento por haberme cedido dos de las primeras parejas
que salieron de su criadero, ya con las características del Llarguet bien
establecidas. A partir de ahí nace mi «ganadería». Muchas gracias Luis.
Tenemos pues el Llarguet bien establecido: cuerpo fino y alargado, esbelto,
elegante y simpático (esto lo digo porque se deja manipular con facilidad),
aunque he olvidado mencionar que previamente se había cruzado con algunos
Canarios Rizados, que tenían poco volumen de rizo, como el fino Sevillano,
lo que contribuyó a darles más longitud a las patas y a todo el canario en
general.
A partir de aquí se plantea, por los hermanos Bellver, el tema del
reconocimiento como nueva raza. Ellos expusieron unos ejemplares en el
Campeonato Nacional de Denia, que si no recuerdo mal, fue en el año 1994,
con el nombre; de Larguillos (hay criadores que aún los denominan así), y
así fueron reconocidos como tal por la F.O.C.D.F..
Previamente, los Larguillos fueron expuestos, sin concursar, en algunas
exposiciones, como la de Cullera, en el año 1994. Y, a partir de aquí, el
Campeonato de Denia y algún artículo y fotografías que se empezaron a
publicar. Se fue extendiendo así a varias regiones españolas (Comunidad
Valenciana, Baleares, Andalucía. etc.) el gusto j por esta raza.
Hubo que andar reproduciéndola con cautela ya que, como todas las razas en
sus principios, presentaba el problema de la consanguinidad, debido a los
pocos ejemplares existentes. Pero la pericia de la mayoría de los criadores
creo que ha superado este problema en la actualidad.
Después del de Denia se presentaron y aprobaron en los nacionales de
Alicante (1995), Reinosa (1996) y, a partir de aquí, pudimos decir que ya
teníamos una nueva raza de postura reconocida en España, por lo que los
Llarguets ya pudieron concursar como una raza mas en el Nacional de Burjasot
(Valencia), del año 1997, organizado por la desaparecida sociedad de postura
POSVA
Se produce entonces un pequeño lapsus y se tarda alrededor de cuatro años en
presentarlos a reconocimiento mundial. La primera vez se presentan en el
Mundial de Alicante del año 2000.
Este primer año, no fueron aceptados, personalmente creo que debido a un
problema muy frecuente en los españoles: falta de preparación con tiempo,
improvisación, optimismo quizás exagerado, etc., etc.
En el 2001, se presentaron en el Mundial de Oporto y entonces cambiaron las
cosas. Se acuerda por la C.O.M, que un representante de cada país que
presenten nuevas razas a reconocimiento, defendían ante los Jueces de otros
cinco países europeos a su «patrocinado». Pero no sólo se trata de defender;
hay que convencer a los Jueces de que se les está presentando es diferente a
lo que ha hay y que, como mínimo haya obtenido 87 puntos.
España nombró para la ocasión, como representante del Colegio de Jueces, a D
Juan Molls Camps, prestigiosísimo Juez nacional de Postura, de la Isla de
Menorca, cuyo trabajo no pudo ser mejor y como prueba de ello, a los
resultados me remito.
El segundo reconocimiento fue en el Mundial de Ypres (Bélgica), en el que,
por cierto, se reconoció definitivamente al Melado Tinerfeño, otra raza
española de Postura rizada. El tercer y definitivo reconocimiento fue
en Amiens (Francia), en el año 2003. En el siguiente Mundial, Lausana
(Suiza), ya participaron por primera vez, como nueva raza mundial.
Con orgullo puedo decir que soy de inicio criador de Llaguet Español y
que he presentado mis mejores ejemplares en los cuatro mundiales que han
sido necesarios para el reconocimiento y que además, y me llena de orgullo,
he conseguido premios.
Las consecuencias que de todo esto pueden sacarse, fundamentalmente a través
de las serie de comentarios, reseñas periodísticas, etc. que mi entrañable
amigo Juan Moll ha tenido la amabilidad de ir enviándome puntualmente.
Numerosas son las felicitaciones de Jueces internacionales, muy importantes,
tanto belgas, como italianos o franceses, que se deshacen en elogios para la
Raza y califican este reconocimiento (junto con el del Melado), como un gran
éxito de la Canaricultura y los Canaricultores españoles.
Por citar sólo algunos ejemplos, la revista italiana Ucelli comenta,
textualmente: «En este último año, España puede ser considerada como la
nueva «fuerza ornitológica emergente» y nos agradece haber contribuido con
esta nueva Raza a la evolución de la Ornitología mundial.
El boletín del Club Técnico de Posturade la U.O.F, (Francia) también relata
un poco la historia del Llarguet y remarca con mayúsculas que no se parece a
ningún otro tipo de canario. Destaca, además, que pueda haber alguna
similitud con el York antiguo o con el Bernois y destaca que llena un lugar
que estaba vacío, al tiempo que nos felicita por ser el segundo país,
después de Inglaterra y junto con Italia, que aporta más razas a la
Canaricultura de Postura (Raza española, Giboso, Melado y Llarguet).
Referente a la cría no voy a extenderme mucho en este tema, porque, en
general, no ofrece problemas y se les puede aplicar la mayor parte de las
cuestiones profundamente desarrolladas ya, al tratar de la cría del Canario
en general.
Son muy reproductores embuchan con facilidad y admiten cualquier tipo de
pasta: verdura, sobre todo brócoli, y fruta.
Al separar los pichones, hay que tener cuidado con la cantidad de ejemplares
que se ponen juntos en una jaula o en una voladera. Deben ser menos de los
habituales, pues estoy convencido de que tienen mayor tendencia al picaje,
produciéndose entre ellos una auténtica carnicería.
Aparte de reducir la población por jaula y usar las medidas habituales (un
trozo de cuerda para que la piquen, pelote, etc.) parece que va bien
depositar, en el fondo de las jaulas o pajarera, un trozo de «piedra de
sal», que picotean, parece, que no con mucho gusto.
FDO. José Ignacio Ruiz
C.N. K-192
Cullera